Sábado 9 de Mayo de 2026
Rot’s secret tour
Madre mía que día… me podría volver loco a escribir… la putada es que tengo bus nocturno esta noche, son las 18:45, y me recogen a las 22:00. Tengo que ducharme y hacer mochila, así que no tengo mucho tiempo… a ver cuanto puedo desarrollar… pero vamos por partes… está mañana suena el despertador a las 7:30…



































… suena pero lo apago tengo otras 3 alarmas… me recogen a las 8:15, creo que con levantarme a las 7:45 tengo tiempo… eso hago ni me ducho, ni me cambio de ropa, el ritmo de los próximos días no me facilita lavar ropa y ya voy en modo crucero… oleré a tigre… pero yo no huelo nada…
Salgo casi al instante de la habitación y me preparo un café tras otro en la cocina común que tienen abajo. El hostel son como 3 modulos con patio cubierto interior, donde hay mesitas, es acogedor… me tomo 2 cafes y no siento la llamada de la selva… un par de pitis para forzar la situación… parece que nada quiere salir con urgencia de mi interior…
No tarda en llegarme un mensaje, para que me acerque a la calle principal ya que el alojamiento está metido en una callejuela retorcida… salgo y al poco veo a James? No entiendo bien el nombre y menos como se escribe, espero me perdone… es el primo de Rot, será mi guía la mitad del día.
Empecemos por Mr Rot:
Rot no es un nombre vietnamita, es propio del pueblo K’ho. Creció en una aldea K’ho de las afueras, uno de catorce hermanos en una familia de cafeteros pobres de los que viven al día. A los once años lo apadrinó una familia de la ciudad… no un programa estatal, un patrocinio privado de los que aún funcionan en este país, y se convirtió en el único de sus hermanos en pisar una escuela. Ese punto de inflexión lo carga encima como una mochila ligera pero permanente. Todo ello le permitió hacer turismo en la universidad, vive a caballo entre el hotel familiar y los tours, y vuelve a la aldea siempre que puede. Habla vietnamita, K’ho, inglés y bromea en otros tres idiomas. Es cantante y creo haberle entendido que su hijo canta ópera? Es mitad K’ho por su padre, mitad Kinh — la etnia mayoritaria — por su madre, y tiene clarísimo cuál de las dos mitades quiere reivindicar.
Antes el tour lo llevaba siempre él, pero ahora se apoya en su primo (por el lado Kinh). La primera mitad del día vamos con James, luego la visita a la aldea K’oh, la haremos con Mr Rot, ya que su gran valor añadido es que habla el dialecto K’ho, cosa que ningún otro guía en Da Lat te ofrece. Es un idioma muy diferente al vietnamita, y son una comunidad que tiende a no mezclarse… justo él es una rara avis…
Vamos en una furgo. A poco salimos paramos para un café, pedir para llevar y seguir… me apunto, ya van 3, pero me hace falta. Curioseo en el maps la ruta, es justo la misma de ayer cuando fui a la plantación de café de civeta, pero seguimos de largo, son 45 minutos… de hecho bajamos lo suficiente como para dejar atrás las benignas temperaturas de Da Lat, para sumergirnos en un clima más cálido y húmedo, pero distante aun al que hace en la costa.
Nuestra siguiente parada es una granja de grillos!!!
En Vietnam, comer grillos no es algo raro con lo que incomodar a los turistas… es un alimento tradicional en las zonas rurales y montañosas, donde la proteína animal era cara durante siglos y los bichos eran lo que había a mano. El dế (grillo) tiene una densidad de proteína altísima por bocado y minerales que en dietas pobres marcan la diferencia. Ahora se cría comercialmente en granjas como esta, se vende fresco en los mercados o frito y especiado como aperitivo de cervecería. Ya hay quien lo vende como «el futuro de la alimentación sostenible»… y aunque suena a discurso reciclado, la matemática del kilo de proteína por kilo de pienso le da la razón. Hay otra razón de peso, el cosumo de agua por kilo de proteínas es bajísimo en comparación con la carne de vaca.
Nos enseñan las cubetas en las que están los grillos… están abiertas, al parecer no saltan mucho, así que no se salen. En cada una los hay de distintas edades, unos dias, una semana, varias… es muy curioso porque son muy sensibles a los cambios de presión en el aire. Con sacudir la mano o tan solo soplar se remueven, evitando la zona desde la que perciben la alteración… y luego, a probarlos…
Creo que no he comido insectos nunca. He pasado siempre de las turistadas de Bangkok y sitios similares. Pero esto es un sitio serio. Nos ponen un platito de grillos fritos. Por cierto, voy con 3 chicas en el tour. Loreen de Canadá, Lina de Suiza y Tina de familia portuguesa y francesa. Soy el primero en probarlos. Pequeños como pipas, cojo uno lo mojo en kechup (no confundir con el occidental, este es parecido pero picante). Uhmmm… pues sabes? está rico! me costaría distinguirlo de cebolla frita. Loreen se anima sin ambages, también le gusta. A las otras 2 les cuesta, pero en cuanto los prueban les gusta y seguimos comiendo.
James nos dice que si queremos vino de arroz. Nos había enseñado antes el alambique que tienen allí también, y con el que consiguen un vino de entre 30 y 40 grados. Nos ponen un culin en un vaso de chupito.. caen 2 culines más… menudo peligro… baja solo…
Seguimos. Tras unos 20 minutos más, llegamos a la típica población que crece a lo largo de la carretera. Toca ver un mercado, pero antes nos enseñan en un puestito callejero una especie de bocata (no es un ban mi) que hacen con sticky rice, alguna salsa y topins de cebolla, creo. Compra uno y lo parte en 4 partes y nos da… interesante.
Entramos al mercado. Igual que cualquier otro mercado, pero James es un guía estupendo. Tiene un inglés increíble y fluido, no siempre puedo entender bien cuando me hablan en inglés, pero a él le entiendo perfectamente. Es cierto que mi inglés, a nivel laboral, no es todo lo bueno que debería, pero para viajar y tener conversaciones informales voy suelto. Pero entre los acentos y mi sordera crónica, a veces tengo claras dificultades en entender. Hoy me sorprende seguir tan bien tanto a James como a las chicas.
Nos explica las dinámicas del mercado. Nosotros compramos una vez a la semana, tenemos nuestras neveras. Aquí se compra y se come al día. Por ese motivo es muy difícil tener problemas sanitarios, aunque te parezca que las medidas higiénicas brillan por su ausencia… no son necesarias cuando te levantas a las 6 de la mañana y compras sólo la carne que vas a consumir ese día. En casi un mes nosotros no hemos tenido ni un amago de problema de tripas… mi madre creyó tenerlo, estoy seguro que fue deshidratación.
Lo siguente que nos explica nos lo habían contado en Phong Nha, pero es hora de verlo… Una delas tradiciones más areaigada que consiste en enviar a tus antepasados todo cuanto necesitan… es una suerte de envío a domicilio… si lo quemas llega al más allá. …por ese motivo, puedes encontrar dinero, ropa, móviles, portátil, coches… todo de papel!!
La costumbre de quemar dinero de papel para los muertos es de raíz china, pero en Vietnam lleva siglos arraigada en el culto a los ancestros. Se llama vàng mã, y la lógica es directa: lo que arde aquí llega allá. El difunto necesita yenes y dongs en el más allá igual que los necesitaba aquí, así que se le manda un fajo. El detalle moderno es que ya no basta con billetes… ahora se quema todo lo que pueda hacer falta en la otra vida: iPhones de cartón, motos Honda en miniatura, casas con piscina, trajes de marca, hasta tarjetas de crédito.!!! El gobierno lleva años intentando moderar el gasto… son toneladas de papel al año… con éxito moderado… en concreto me parto con los trajes de corbata de papel, los iPhone, las casa y coches…
Nos movemos, pero apenas 10 minutos. Siguiente parada: Cascada del Elefante (Thác Voi)
Esta cascada cae 30 metros por un cortado de roca volcánica en el río Cam Ly. Estamos a tan sólo media hora de Đà Lạt. La leyenda K’ho dice que un grupo de elefantes rugió tan fuerte al saber que la princesa local había muerto que las rocas se petrificaron en su forma… de ahí el nombre. Las escaleras de bajada son traicioneras, gastadas, resbalosas con la humedad eterna de la cascada. Pero abajo se entiende el escándalo: el agua golpea con la potencia de un río de altura, salpica todo en treinta metros a la redonda, y la cueva detrás del salto es de las que parecen pensadas para que alguien escriba algo épico…. Lo cierto es que no me lo esperaba. Es una señora cascada… me encanta… nos hacemos un porrón de fotos y seguimos.
Muy cerquita, en una entrada de tierra que sale de la carretera principal, rodeada de plantaciones, nos paramos. Andamos hacia dentro y luego nos internamos un poco en una plantación de unos 3 metros de altura. Es una plantacion de café robusta.
Vietnam es el segundo productor mundial de café, sólo por detrás de Brasil… y todo este negocio descansa básicamente sobre una variedad: la robusta, que supone más del 95% de la producción nacional. El robusta es más amargo, más cafeinado y más barato, perfecto para la industria del soluble y de la mezcla espresso comercial. La arábica, más fina, sólo prospera en zonas altas como esta meseta de Lâm Đồng. La capital oficial del café vietnamita es Buôn Ma Thuột, unas horas al norte… aunque a efectos prácticos el cinturón cafetero ocupa todo el altiplano central. El cultivo lo trajeron los franceses, y ya no se ha movido.
James nos cuenta que la temporada va de octubre a febrero. Ahora mismo casi todo el café es muy pequeño, pero aun así siempre hay algunos ramilletes más maduros. Encuentra algun grano crecido y rojizo. Lo toma y nos lo ofrece para que probemos su corteza, que es tirando a dulce. Nos explica que justo eso es lo que comen las civetas del café que tome ayer… luego sus enzimas reprocesan el café, aumentando su sabor y reduciendo la acidez (o era el amargor? no recuerdo).
Siguente parada… fábrica de seda!!! Me explota la cabeza!!!
La seda en Vietnam viene de muy atrás, pero la zona de Bảo Lộc, vecina de Đà Lạt, es hoy el corazón productivo del país. El proceso parece sacado de un cuento: el gusano bombyx mori devora hojas de morera durante semanas, hila su capullo en un solo hilo continuo que puede medir entre mil y tres mil metros, y justo cuando va a salir como mariposa… lo hierven. Suena cruel y lo es: si el bicho rompe el capullo al emerger, parte el hilo y la seda pierde su valor. Los capullos cocidos se cepillan, se localiza la punta del hilo y se va devanando. El resto — torcido, teñido, tejido — ya es maquinaria moderna.
Pues bueno… entramos en la fábrica, por llamarlo de alguna forma, ya que el único que fabrica algo es el gusanito de turno. Allí lo que empieza es la industrialización. Como ingeniero industrial, me he quedado flipado. Lo hierven, lo cual afloja y despega las cerdas del capullo. James nos enseña con la mano, como si vas tirando del hilo (sin cariño), al principio tienen un montón de hebras, pero sigues y sigues (me recuerda a cuando el papel higiénico esta demasiado pegado al principio), finalmente te quedas con tan solo una hebra… y de esa puedes tirar y tirar… perfectamente puedes llegar al kilometro. La coña es como tienen aquello automatizado… como comienzan el hilado y luego se van moviendo los capullos a lo largo de la cadena de extracción. En pocos pasos unas mariposas rotatorias unen varios hilos (5~8) y ese hilo trenzado termina en un carrete de seda de primera calidad. No recuerdo el precio del kilo en fábrica, era una pasta, pero mil veces mas barato que en occidente. En la primera fase del deshilado, se separa otro hilo de calidad inferior, que aún así no es barato, ya que tiene múltiples utilidades, es muy apreciado.
Seguimos. No son ni 10 minutos y paramos en una casa cualquiera donde nos han preparado comida vegetariana ya que las chicas lo son. Noodles con tofu y otras verduras fritas, a las que añadimos una salsa, mezcla de soja y salsa de pescado. Simple pero rico. Son las 13:00 aprox. A ello le sigue una larga sobremesa de casi 2 horas. Durante la cual James nos da una lección de cultura general, de idioma básico, de rasgos culturales… ainssss no se como expresarlo… ha sido fantástico, pero es tanto tanto tanto, que tendría que extenderme 3 veces lo que ya llevo escrito, para cubrirlo todo.
Nos explica los típicos misunderstanding gestuales. Son muchos los gestos equívocos, que en nuestra tierra tienen un sentido y aquí otro totalmente distinto. Nos habla de tradiciones. Luego practicamos tonal con él. En vietnami hay seis tonos, más que en el chino (4) o el tailandés (5)… una misma sílaba: ma, puede decirse aguda, o en tono ascendente, descente, breve, oscilante de agudo a grave y al reves y todo lo contrario… así que simpremente decir «ma», puede tener 6 significados distintos.
Luego saca la fruta. Ahí no me sorprende porque mi madre le ha pegado tan duro a la fruta que sólo algunas me resultan novedosas. Tengo que decir que son deliciosas, y tal vez lo que más me llama la atención es que en general todas tienen un punto gelatinoso, que no es común en las frutas que solemos comer en occidente.
A esas llega el relevo. Llega el genuino Mr Rot. Su primo se despide de nosotros hasta más tarde. Pero ahora le toca el turno a Mr Rot. Es simpático, divertido y tal vez por eso me genera desconfianza, no llevo muy bien a los graciositos… pero no tardo en darme cuenta que él no es de ese palo. Empieza ahora lo mejor del tour… vaya tour!!! Wow!!!
La ruta secreta no la voy a desvelar… ya que es una petición expresa de Mr Rot, en parte por él y en parte por la comunidad K’ho, como luego pude constatar. La cuestión es que como él es medio K’ho, habla su lengua perfectamente… no tiene una ruta concreta… simplemente caminamos por la zona… no entiendo muy bien lo que está haciendo, ya que parece perdido… Nos va diciendo esta es una casa Kinh porque luce moderna y tiene cafetal alrededor… los K’ho suelen tener casas de madera, casi que casuchas/chamizos… también nos hace distinguirlos… su piel es mucho más morena, como los indios, pero con rasgos asiáticos… Nos enseña una planta con unas vainas grandes… la abre y hay una especie de algodón… nos cuenta que con eso hacen la ropa…
En eso que ve a una mujer. Nos dice que va a ver si nos lleva a su casa. Rot, al ser «mestizo» no tiene rasgos K’ho. La mujer lo mira con cierta desconfianza. Habla casi gritando… llego a pensar que está enfadada, pero no lo parece… luego Rot me diría que suelen hablar así, pues se hablan a gritos en el campo mientras trabajan la tierra… me recuerda un poco, y con cariño, al auténtico mago canario… si me apuras, tiene hasta ese punto bereber…
Aquello no parece caminar… Rot se ha acercado a ella, y nosotros 4 nos hemos quedado aparte hablando. Rot nos dice que la mujer le dice que no parecemos muy amistosos… al quedarnos separados, hemos hecho sin querer corrillo dando la espalda a la mujer… tal vez en un inconsciente acto de respetar su conversación. Le pedimos disculpas… Rot nos va chivando frases para que se las repitamos a la mujer, que sonrie pero sigue pareciendo poco convencida. Rot nos dice que la mujer le dice que porque ibamos nosotros a querer ir a una casa pobre y desordenada como la suya… arrastra algo de vergüenza al decir aquello… las chicas y yo, más por gestos que otra cosa (no hay nexo lingüístico posible, más allá del propio Rot), le expresamos que no importa, que justamente queremos acercarnos a su cultura, para conocerla y tratar de entenderla un poco. Rot se lo explica. Rot parece desistir, pero antes de renunciar vuelve hacia ella y la agarra del brazo, en un gesto que me resulta un tanto brusco, como tratando de arrastrarla… Luego lo vería varias veces, y es un gesto de contacto próximo muy común, nos explica Rot. En efecto ella se ríe y empieza a caminar, todo esto pegando gritos en un lengua curiosa, donde algunos sonidos suenan como si realizara chasquidos con la lengua.
Ella va delante pegando gritos… a su lado Rot, contrasta muchísimo porque habla bajito y muy dulce… a la zaga vamos los 4 flipando en colores… tratando de descifrar el devenir de todo aquello. La mujer entra en una parcela, y se cuela por el angosto pasillo que hay entre 2 casas Kinh. En la parte trasera, un chamizo, que hace de la cabaña del viejo Tom el palacio de Versalles. La mujer todavía parece arrastar sus vergüenzas, como si la hubieramos pillado en ropa menor… pasamos al interior, agachandonos para entrar. Su casa es menor que el cuarto de baño de muchos (no el mío). En una esquina hay unas brasas directamente sobre el suelo y unas piedras sostienen un caldero enooooorme dentro del cual algo ebulle, pero la tapa no me deja ver. Colgando de un madero transversal, que hay a la altura de mi hombro, varias piezas, de grande a pequeñas, de carne ahumada, cuelgan. Rot nos explica, evidentemente no hay una nevera, no hay otra forma que ahumar la carne si quieres que no se estropee de un día para otro. Rot nos pregunta si estamos bien, si no estamos incomodos. Todos decimos que no hay problema, estamos absolutamente embriagados por el momento pleno de autenticidad que estamos viviendo… en eso la mujer sale por la puerta pegando gritos… no sabemos, ni siquiera Rot, que ha pasado… pasan los minutos… Rot nos dice que esperemos un poco, si en 5 minutos no aparece, pues nos vamos…
Al poco aparece nuevamente la mujer… es una abuelita, bajita y delgada, con los pómulos muy marcados, y las cuencas oculares bastante hundidas… no es malnutrición, son rasgos propios… no diría que es fea, tampoco es que sea guapa… tiene su edad… Viene pegando gritos que suenan cadi como suenan las pardelas en las noches oscuras junto al mar en Canarias: güeñe ñeke keme kimiñuti kuchi jama ñaka kuli… me empiezo a partir el culo, de forma reservada, pero todo aquello me empieza a resultar sumamente cómico. La mujer viene cargando 4 banquetas de plástico, que dispone en el interior de casa, en torno al hogar. Mis compis de experiencia, son viajeras curtidas, y con la empatía bien trabajada… expresan con gestos su suma gratitud… nos sentamos…
A esto le sigue un rato de ruegos y preguntas. Las chicas no paran de hacerle preguntas a Rot, que las deriva directamente a la mujer. Son miles, no puedo transcribirlo todo, pero son de índole cultural/etnográfico… la estructura familiar, el reparto del trabajo, donde está ahora todo el mundo, que hacen, cuando vienen… resumo en breve lo más interesante: es una sociedad matriarcal, la familia de la mujer compra al hombre que pasa a llevar el apellido de la mujer, existen las propiedades, pero todo es comunal, todos trabajan la tierra de todos, no existe el dinero, o mejor dicho no usan el formal, tienen collares de cuentas de ágata… Rot nos mostró como al chocar unas contra otras salian destellos, que no chispas como con el pedernal. Los poblados más cercanos al turismo ya no usan el trueque, pero allí sí. Sólo usan el dinero cuando necesitan bienes que no producen ellos, para poder comprar en una tienda. A esto le quedan 2 telediarios…
Los K’ho son una de las minorías étnicas de las tierras altas centrales, unos doscientos mil repartidos sobre todo por la provincia de Lâm Đồng. Pertenecen a la familia lingüística mon-khmer, así que son lingüísticamente más parientes de los camboyanos que de los vietnamitas Kinh que hoy gobiernan el país. Su sociedad es matrilineal: la herencia pasa por las mujeres, los hijos toman el apellido materno, y cuando se casan es la familia de la novia la que paga la «dote» al novio… al revés que en casi todo el resto de Asia.
Tradicionalmente animistas, una parte importante se convirtió al protestantismo o al catolicismo durante el siglo XX por el empuje misionero. Viven de la tierra, el arroz de montaña, tejido a mano… y de un turismo cultural que va apareciendo despacio, no siempre bien gestionado.
En de repende… una cabeza asoma por el umbral de la puerta. Por la expresión de su rostro entiendo que lo está flipando en demasía… Que carajo hacen todos estos americanos en la choza de mi coleguita… eso es justo lo que leo en su cara. Rot repite su salmo, son turistas que quieren conocer la cultura K’ho, etc. La mujer lo mira perpleja ,no entiende porque habla la lengua K’ho si parece un Kinh… repite su historia a la mujer, que tan sólo por la soltura con que habla su propio idioma se da por convencida. Tina le pregunta a Rot si puede arrastrarla adentro, le dice que si. Tina coloca la mano izquierda bajo el codo de la derecha, y con la mano derecha agarra y atrastra con decisión a la mujer al interior, que cede y termina sentándose.
Los ciclos de ruegos y preguntas continuan… y nuevamente una cabeza (literal, cabeza asoma por la puerta)… jajaja… esto se pone bueno… Tina le ha pillado el truco, esta vez ni le consulta a Rot, se levanta y arrastra a la mujer al interior, con tal fuerza que casi la estampa contra el marco… jajajajajaj… me partooo… suelto sonora carcajada… todos reimos, incluida la mujer que no muestra agravio alguno… no pasan 2 minutos y otra cabeza… mismo ritual, mismas risas… esto comienza a cobrar tinte festivo… otra cabeza… jajajajaja… otra… jajajaja… vienen más y más, es el cuento de nunca acabar…
Al llegar a 6, parece que hemos alcanzado masa crítica… no hay fisión, es pura fusión… Todas gritan igual, todas deben andar entre los 60 y 70. Todas de piel muy oscura sin ser negra. Las últimas 2 se quedan mirando desde fuera… azuuuuuuucaaaa… no hay cama pa’ tanta gente!!!
Seguimos con ruegos y preguntas, pero ahora la cosa se torna de lo más hilarante… cada vez que le hacemos una pregunta a Rot y él la deriva a las mujeres, todas a la vez responden a gritos, en una cacofonía absolutamente desternillante. Yo no puedo, no puedo, cada vez que responden como un coro griego, para un público que debería estar a más de 20 metros, pero estamos todos encerrados en un casucho minúsculo… ahahahahahah…
Justo en el espacio donde estoy con mi banqueta de plástico, nos dice Rot, que es donde la mujer dispone un pequeño jergón para dormir… dormir junto al fuego tiene la ventaja de que el humo espanta los mosquitos. Nos cuenta que su niñez fue en un entorno similar. Nos muestra distintos utensilios y nos explica. La cesta hecha con trenzado de fibras de bambú donde solía cargar hasta 50 kg de leños. Nos dice que los mayores solian andar por la selva todo un día con cargas similares y superiores, subiendo y bajando.
La función no ha terminado… a raiz de algunas de nuestras preguntas, salen temas como qué beben, o que cantan durante la luna llena, o como tejen, o como es el «dinero» que usan. Al derivar Rot, esas preguntas al coro, no sólo gritan todas a la vez, lo más divertido es que todas se ponen a señalar a la que se dedica principalmente a eso… son mujeres mayores, pero parece un grupito de preescolares… yo ya no puedo dejar de reirme… la señalada, no sólo carga con el «estigma», todas las demás la agarran y la empujan fuera para que vaya a su chamizo y traiga el objeto en cuestión. De ese modo, bebemos con ellas el vino de arroz hecho a partir de sticky rice, fuerte, curiosamente cercano a nuestro vino… otra de ellas se ve invitada a cantarnos, y le llueven nuestros aplausos, otra nos trae los collares de agata que comentaba antes… 30 piedaras en total, llevan siempre… por último la tejedora, que va a su casa y vuelve con un telar con toda su complejidad, pero sin armazón… salimos todos de la cabaña, ya que no hay espacio… la mujer despliega todo fuera. Se sienta en el suelo. El frente es una vara de bambú que sujeta con los pulgares de los pies, la parte trasera se la sujeta a la espalda con una especie de arnés… el resto son mil varillas transversales al canal de hilos, que va moviendo entre sí, que levanta, junta separa, y luego con una espada de madera ajusta cada nueva hilada al paño previo.
No podemos sacar fotos. De hecho mi padre, que está en Saigon me escribe un WhatsApp, porque tiene problemas al hacer el check-in del vuelo de mañana a Bangkok, pero no me queda otra opción que colgarle, porque en cuanto las mujeres ven el móvil, empiezan todas a increparme… y sobre la marcha lo escondo… no quieren saber nada tecnología y fotos cero. En cierta medida que no llego a entender del todo, Rot no quiere, ni ellas, que se divulgue… de hecho toda esta comunidad ha sido forzada a dejar sus tierras en los montes por la política de escolarización del estado. Echan de menos la jungla sin luces nocturnas… pero son felices… nosotros los hombres de la propiedad y los bienes, hemos perdido algo por el camino… mi experiencia viajando es que las gentes más felices que he conocido son las que menos amarran.
Pido disculpas por tan largo relato… pero no olvides que esto lo escribo para mi… el hecho de no poder sacar fotos y videos me ha obligado a intentar describir al menos algo de lo vivido… porque ya te digo que me quedo corto… como cuando Rot nos explicó que los K’ho hacen magia negra y con un pelo mio y de la abuela que tengo delante simula el entrelazado, y que cual budú, puedo caer rendido de amor ante mi abuela K’ho… o luego cuando me dice que repita sus palabras y luego me las traduce… quiero tener un hijo contigo… las abuelas se retuercen y revuelcan de la risa… no exagero, una se retorcía de risa agarrándose las tripas y una teta, y otra se cayo directamente al suelo y paso un rato, antes de que pudiera levantarse… ha sido épico… yo lo intento, pero ni fotos ni relato… innarrable…
Hay que volver a Da Lat. Tenemos casi hora y media de vuelta. El tour se termina y Rot lo va repitiendo cada cierto tiempo… las abuelas protestan!!! Noooo!!! Protestan enérgicamente!!! Tenemos que esperar a que vuelvan todos del campo… a ellas les toco hoy quedarse en casa. Cada día hacen turnos, de manera que siempre alguien se queda a cargo del hogar y otros van a trabajar. Trabajan todos incluso niños, pero se respeta la escolarización. Alguna de ella clama a Rot… pero como van a irse antes de que vengan todos… nadie nos va a creer luego… quien me va a creer luego, cuando cuente que mi casa estuvo llena de americanos… a mi se me saltan las lágrimas de la risa…
Nos despedimos, alguna abuela me agarra del braso y otra me frota las tetas!!! Esta claro que si me quedo, me iban a dar un buen repaso!!! Rot nos dice como, y nos despedimos con gratitud y cariño… ainsss… posiblemente haya sido una de las experiencias más bonitas que he tenido en mis viajes… ya sabes… si vienes a Viet Nam… ven a Da Lat, vale la pena… pero si vienes, por favor, haz el tour secreto de Rot… ya me darás las gracias…
Salimos los 4 con Rot, repasando las mejores jugadas del partido… que fuerte! Que grande! Que risas! Le pregunto a Rot y me confirma… en cada tour va a una zona K’ho distinta, y trata de hacer lo mismo. Por eso me daba esa extraña sensación al inicio… me dice que él también quiere disfrutar de la experiencia, si fuera siempre la misma gente no sería igual… y esto sólo lo puede hacer él al hablar de forma natural el K’ho…
Vamos hasta la casa donde comimos, casa, no restaurante. Se despide de nosotros, toma la moto y se va arropado por nuestra gratitud. La moto la ha traido su primo, que vuelve para hacer el trayecto de vuelta con nosotros en la furgo. Volvemos adormecidos, algunos durmiendo. Son las 17:30 cuando me sueltan cerca del hotel, reparto buenos deseos y me despido de todos, incluido Jessie.
Paso por el hostel. Pago todo. He contratado 3 noches, aunque hoy realmente no dormiré. Pero por el precio que tiene, me sale a cuenta tener la habitación hasta que vengan a recogerme esta noche para pillar el bus nocturno. Voy al bañó y me tomo un cerveza que tenia en la nevera común. Todo ligerito porque quiero disfrutar de mi última noche.
Me toca momento cerveza. Busco un sitio agradable donde tomar algo mientras escribo… mi ritual, lo llamo. Doy vueltas por mi zona, luego por la del mercado nocturno, luego me acerco al Maze… que suele salir en las rutas y blogs por excéntrico y peculiar… pero al llegar veo que es un antro interior, yo quiero calle. Vagabundeo hasta dar con uno en un callejón peatonal, tranquilo, coqueto… no es trampa para turistas. Creo que son las 18:30. Empiezo a escribir este pedazo de trozo de cacho de relato….
Me recogen a las 22:00 y me dan las 21:15 en el garito de turno escribiendo… pago y salgo cagando leches. Pensaba ducharme. Llevo 2 dias con la misma ropa y sin ducha mediante… intuyo la ruta mejor que Google Maps… me salto un par de vueltas, atajando por escaleras peatonales. A las 21:30 estoy entrando. Hago mochila en cero coma. No hay tiempo de ducha. Es más, me entra un mensaje de WhatsApp de la compañia con la que viajo que van a recogerme antes. Protesto, miento, estoy duchándome, me habían dicho a las 22:00. Me dicen que ok. Me sorprende este trato tan directo y personalizado…
En cualquier caso a las 21:50 voy saliendo. Me despido del chaval del hotel, si vule o a Da Lat, me quedaré aquí, me lo agradece con toda su alma. El último mensaje de la compañía me pedía que saliera del callejón en el que está el hotel a la calle principal. Eso hago. Veo un tipo buscando a alguien, que soy yo. Me conduce a una furgo y directo a la estación.
En lo que espero para entrar al bus, me acabo las 2 birras que tenia en la nevera. Baby beer me dicen algunos durante este viaje, cuando miran mi tripón cervecero… jejejejje
Llega la hora, entro, es un bus cojonudo. Mi cama está al fondo junto al baño. Hago un mínimo esfuerzo, por continuar escribiendo. No puedo más con mi body. Corro cortina, apago luces y duermo al instante…
Menuo día!!! Besos a todos!!!