Jueves 23 de Abril de 2026
Monzón a las puertas
Duermo como un lirón hasta las 8:30 que suena el despertador. Hoy nos vamos de crucero y tenemos que estar en el muelle en la isla de Tuan Chau a las 11:45, se tarda 30 minutos en un Grab… el ritmo de la mañana lo marca realmente el horario de desayuno.



































Bajo directamente a desayunar, cuando veo un mensaje de mi madre diciéndome que avise si salgo a desayunar… ainss… estos no se han acordado que estaba incluido. Los aviso y bajan. Mi madre pide unos huevos con tostada y café, mi padre y yo, sopa de noodles y café con leche condensada (aquí la leche es así siempre). Al terminar me sirvo otra taza y salgo a fuera a fumar… madre del cordero!!! Llueven gatos, perros y elefantes… madre mía! Estamos al final de la estación seca, pero esto parece ya monzón en plena regla.
Subo a la habitación, lo tengo todo por hacer ya que teniendo la mañana tranquila no había necesidad. Me ducho y me afeito. Reorganizo la mochila para meter dentro las zapas, ya que con el torrente de agua que va calle abajo, lo mejor es salir en chanclas cuando llegue el grab. Finalmente a las 10:45 estoy saliendo de la habitación. Llamo al Grab y en nada llega. Se queda parado a 20 metros, lo que nos obliga a cruzar el río y correr bajo la lluvia, con paraguas y chubasqueros. En nada estamos en marcha.
Ayer cuando nos traían desde Ha Long, el trayecto me pareció más corto. Media hora de trayecto bajo una lluvia que según nos acercamos va remitiendo, después de llevar lloviendo desde las 3 o las 4. Cuando salimos del taxi casi no necesito el paraguas.
Bajo e inspecciono la zona. Compruebo que en efecto hay barcos de la compañía con la que hemos contratado. Hay 3 con butacas que seguramente sean para el tour de un día, el otro, mayor, pero este es pequeño en cualquier caso. Hay solo 16 camarotes, así que seremos un grupo pequeño. Cozy Bay es una empresa de las que ofrece el tour más barato y tiene muy buenas opiniones por su relación calidad-precio… por Booking no llegó a 100€ por cabeza… vamos a ver…
Hay una especie de sala de espera… justo al llegar se va toda la gente que había esperando y nos quedamos allí solos. Hemos llegado a las 11:15 así que nos tocará esperar una horita. Yo me doy una vuelta por la calle por si encuentro algún sitio más agradable donde esperar, tomar un café y de paso ir al baño… tengo un amigo en mi…
Regreso, sin haber encontrado más que puestecillos. Mis padres esperan dentro de la sala… vaya… hay aquí un baño… si llego a saberlo! Cuando llega el bus de Hanoi con toda la gente del crucero ya ha parado de llover… uhmm… despejado no va a estar, pero creo que con las brumas también puede tener su encanto. En total somos unos 16, calculo que 7 grupos, 7 camarotes… menos de la mitad.
El que parece el maestro de ceremonias empieza a hablarle al grupo y seguidamente nos conduce a una barca, que nos lleva a todos a la parte de atrás del barco, por donde entramos, y nos conducen al comedor.
Cocktail y típico speech de bienvenida… bueno, típico tal vez no… juraría que estuvo hablando más de media hora… describiendo todo lo que ibamos hacer, las características del barco y el diámetro de los tornillos del remachado de la cubierta del barco… brindamos con zumo de sandía.
Nos dan apenas 20 minutos para ocupar camarotes antes del almuerzo que será a las 13:30. Los camarotes molan un montón! No es lujo superfluo, pero está todo limpio y luce bonito con sus ventanales al exterior… baño, todo… moooooola!!!
Subimos a comer. El comedor es muy elegante y acogedor, y el buffet es variado y generoso. No llega al de un hotel ni de lejos, pero nada parecido a lo que me han puesto en los tours sencillos que he hecho siempre. Verduras, tofu con un encebollado de tomate espectacular, pollo con papas al curry bueno, fideos, calamares con verduras, gambas, almejas, sopas de marisco y calabaza, rollitos de primavera, otras verduras en fruta… creo que lo probé todo…
La comida estaba bien, pero estar sentado a la mesa, como un restaurante de categoría y por las ventanas ver pasar los peñascos-islotes que configuran el paisaje de Ha Long… bffff… a veces sentía cargo de conciencia de estar comiendo y no estar prestando toda mi atención a este monumento de la naturaleza.
Al terminar nos subimos a la cubierta superior que es toda diáfana con sofás y tumbonas. Mi madre va embobada. Dice: a veces tengo que pellizcarme, porque dudo si esto es verdad o estoy soñando… Qué cosa más bonita… estamos sólos, somos pocos, pero no se que harán esos pocos porque parece que tenemos el barco para nosotros…
Después de unas 2 horas de nuestra salida, nos indican que vamos a salir. Iremos en bote hasta una isla para ver unas grutas. Después de eso iremos hasta otra para subir hasta un mirador en la cima, y si queremos, luego bañarnos en una pequeña playa que hay en la parte baja.
La gruta me sorprende. Me esperaba el típico relleno que meten en los tours, para inflarlos con contenido chorra… pero nones, pedazo de gruta, no sé en las fotos se apreciará bien. El acceso es a través de una enorme cola, que sube por las escaleras construidas en la pared de un peñazco. Avanzamos despacio y un poco apretados hasta que accedemos al interior de la inmensa capilla, para luego salir finalmente por otra aventura aun más elevada. No me lo esperaba.
La siguiente parada, nos encanta. Subimos hasta la cima de un peñazco por casi 400 escalones, pero lo suficientemente alto como para quedar extasiados con las vistas, maxime ahora que se acerca la puesta de sol. Pasamos un buen rato haciendonos fotos y mirando embobados en 360°… suficiente como para que brotara de nuestro interior esa frase, la frase: tan sólo esto, ya vale el viaje…
Al volver a nuesteo barco son las 17:50, tenemos apenas 40 minutos hasta la clase de cocina… por llamarlo de alguna manera, consiste tan sólo en hacer rollitos de primavera, pero los hacemos y nos los comemos, están ricos y nos divertimos. Sin solución de continuidad viene la cena, menú cerrado, bueno, abundante, aunque más fussion, que local…. una crema de calabaza, una especie de encebollado de mariscos, gambas a la plancha, un pescado con salsa de fruta de la pasión y un pollo con semillas de loto y no se que más. De postre un trocito de pastel y mango.
Al terminar de cenar una chica y un chico del personal de barco salen desfilando con trajes tradicionales… me siento un poco ridículo… me debe haber dado un ataque de dignidad ajena… Nos invitan a hacernos fotos con ellos… la gente se anima, incluidos mis padres… realmente el grupo es tan pequeño que parece una coña entre colegas…
Empieza el karaoke, y decido que es el momento de retirarme a cubierta… a disfrutar del entorno, la paz y tranquilidad que se respira allí, ahora que ha caído la noche. Hay como unos 30 y pico barcos en una extensión equiparable a un pueblo grande. Ves las luces de los lejanos, cerca no hay ninguno a menos de 200 metros. Están ahí, pero no son discotecas flotantes, no se oyen ruidos ni loqueras… es más, los barcos tienen diseños elegantes, pero de un sobrio color blanco. Pensé que me podía irritar más tanto barco.
Empiezo a escribir sobre las 20:30. Alcabo de un rato, desde el karaoke me llega una melodía conocida… La Puerta de Alcalá? Ay va! Que está mi padre cantando… me parto! Entro y veo que está él y mi madre… mi madre de apoyo moral, entiendo, porque el oido musical lo tiene en el pie… Me parto, les hago fotos, y termino dando algo más que apoyo moral… ; )
Vuelvo fuera, cervecitas y diario. Al rato pasan mis padres, que se van ya al cuarto… han trabado un rato con una familia de franceses y ahí han estado alegando un rato, me cuentan… nos despedimos, quedamos en despertarnos a la 5 para ver amancer. Ya sigo hasta las 23:00. Antes de irme subo a cubierta superior para disfrutar de las vistas a la redonda… cosas bonita…
Son las 12:10, he bajado, organizado mínimamente el cuarto y he redactado la parte final del diario de hoy. Lo dejo, que mañana a las 5 en planta!
Descansemos pues!!!