Miércoles 22 de Abril de 2026
Sleeper bus to Diney World
Anoche la furgo que venía a recogernos iba tardando en llegar y me empecé a mosquear… por suerte todos los servicios que he ido reservado hasta el momento, a poco de hacer la reserva (o como parte del proceso), al momento se han puesto en contacto conmigo vía WhatsApp, con lo cual he tenido una vía de comunicación directa y en general eficiente con la compañía. De este modo, a poco me empezó a extrañar, les escribí un mensaje…
















… no se han olvidado de nosotros, me dicen, simplemente van con un poco de retraso, y así es. En 5 minutos llega la furgo, metemos las cosas y en un momento estamos en «las cocheras». Me acerco a la oficina, muestro el resguardo que tengo en una foto que me mandaron por WhatsApp, me dicen que ok, que esperemos ahí fuera. Aprovecho y voy al baño. La noche está agradablemente fresca… echaremos de menos eso de Sapa… Al poco llega el sleeper bus. Salimos a las 23:15.
No llegué a contar las plazas, pero a ojo buen cubero, diría que a cada lado del pasillo hay un nicho-cama a nivel del suelo y otro arriba, como literas, de manera que en cada fila hay 2 plazas a cada lado, y no sé de fondo seran 5 ó 6 como mucho… 20~24 plazas?. Los 3 estamos en las literas de arriba, mis padres en la fila 2, y yo en la 3. Nos metemos como podemos, cual finados, en aquellos nichos… en las manos del chófer están nuestras vidas…
La situación es graciosa, nos hacemos unas fotos y nos acoplamos. El largo no da para una persona como yo o más alta. Tienes una pantalla delante, supongo que con pelis, y unos cascos detras. Del lado de la calle puedes bajar una persianita, y del lado del pasillo correr una cortina. Al poco se empieza a mover aquello. Estamos en alta montaña, y la carretera pues es… de aquella manera… no tardo en pensar que puedo volar al pasillo en cualquier momento. Busco y encuentro un cinturón de seguridad que me abraza a la altura de las perneras? …superajustado? No caber de largo no me angustia, lo otro me incomoda y aún más sentir un barrote mal ubicado a media espalda que cruza de lado a lado.
Luego me peleo con el aire acondicionado, pues no sólo está muy frío, es que se ha roto una de las aletas para regular el flujo y el viento polar en mis riñones no me termina de convencer… ainsss… grandes males… me quito un calcetín y se lo meto en la boca al dios del Ártico, y ya puestos me quito el otro y cubro con él, el dichoso led del USB que tengo sobre la cabeza…
Bueno… mejor… ? Uhmm… cual perro que da vueltas y vueltas sobre su jergón, termino por encontrar postura y caer dormido. Serán las 00:00. Después de tanta curva, tras un rato de tranquilidad me extrañe y subí la persiana, estabamos en una cola muy larga que parecía un peaje. En otro momento oí una locución, y en su versión inglesa creí entender que era una estación de servicio y teníamos 15 minutos. Ni caso. De ahí en adelante creo que sólo me desperté una vez asustado por mis propios ronquidos.
Me despierta un cambio de luces en el interior del bus. Me recompongo un poco busco móvil para ver hora y Google Maps para ver donde estamos… Hanoi, hemos llegado!!! Empiezo a recoger y abro cortinas veo a mis padres ya en el pasillo. En nada estamos fuera con nuestras mochilas. Son las 5:10 de la matina en una calle Hanoi…
Bien! Tenemos casi 3 horas para la salida del siguiente bus a Ha Long Bay. En lo que nos recomponemos y pensamos en el siguiente paso se hace de día. Aquí amanece a las 5:30. Me preocupa la gestión de la pasta. Ayer hice cuentas y me he gastado 250€ en la primera semana. No me queda mucho así que debo sacar y mis padres deberían. Ya lo tenía en mente y había encontrado un cajero cercano, así que ese fue mi primer paso… en falso, pues pasta no dispensaba…
Tenemos tiempo. Las oficinas de la siguiente limusina no están lejos, 15~20 minutos andando como mucho, pero no es plan, con todo el equipaje. Llamo un Grab… no tarda nada en llegar. Da gusto moverse a esas horas. Hanoi es como los niños… es muy bonito mientras duerme!
Llegamos, entrar, mostrar tickets y nos acoplamos. Está una chica sola, no son ni las 6:00… a saber las horas que lleva aquí. Faltan 2 horas largas, así que no hay nadie más. Pregunto por un baño y me indica el suyo. Pasamos en fila de a uno, yo planto un pino como los de navidad.
Mi madre suspira por café. Doy una vuelta a la manzana y pese a las indicaciones de la chica no encuentro nada. Nos paramos a pensar. He comprobado otros cajeros y hay uno a unos 15 minutos. Le propongo a mi padre hacer incursión a sacar pasta y si de paso vemos, comprar café y lo que sea. Dejamos a la mamma con las cosas y vamos.
Durante el recorrido de ida y vuelta pasamos por el palacio de la Opera, y vemos como paulatinamente el niño se despierta y empieza a berrear. Conseguimos el dinero, vemos sitios empezando a abrir pero nada abierto para un café. Al volver, recogemos a mi madre, dejamos maletas en la oficina y vamos a probar suerte. No tardamos en encontrar una franquicia abierta. Unos cafes king size y unos cruasanes. Cuando terminamos vamos ligeros de vuelta. Son ya las 7:30.
Le comento a mi madre que a la vuelta de la esquina vi puestos de fruta, nos hacemos con una piña recien pelada (1€) y poco más allá compro 3 huevos duros y un pastel de harina de arroz relleno de champis y otras verduras. Nos sentamos por fuera de la oficina y le damos caña a las 2da parte del desayuno… todo resuelto y barriguita llena… la hora que pasamos hasta que sobre las 8:30 nos recogen, la pasamos tranquilamente en modo contemplativo, contantando cuantos miembros de una familia caben en una sola moto…
En la limusina vamos 7, nosotros y 2 parejas. Según nos sentamos, al menos mi padre y yo caemos muertos hasta llegar a un área de servicio donde los 15 minutos nos dan para ir al baño, un par de pitis, y disertar sobre la economía del país. A mis padres les sorprenden las infraestructuras y el nivel de servicios, e incluso la limpieza. Seguimos. Yo casi no duermo más, mi madre tampoco, mi padre sí. No es sólo el ajetreo, son gente de horarios estables y un jetlag de 6 horas de diferencia lleva sus días… yo no, yo vivo en perpetuo jetlag.
Ya estamos muy cerca y nos van dejando a cada cual en su hotel. Percibo cierta decepción en mis padres por el tiempo. Está uniformemente encapotado. Quitando algunos ratos en Sapa, llevamos una semana bajo cielo gris, y bueno… bien visto tiene sus ventajas… pero si vienes a ver la bahía de Ha Long, todo el mundo espera un cielo azul y una nitidez en el aire espectacular… conozco el sentimiento… es como ir a ver la Sagrada Familia y encontrarla con una sábana infinita por encima. Durante todos estos años, he sentido tantas veces esa frustración, como atesoro cual reliquias y osarios sagrados, los momentos de pura magia en los que inesperadamente ocurre lo contrario…
Llegamos bastante antes lo que pensaba. Son las 11:30 cuando pisamos el hotel… bueno, el de al lado, la recepcionista, muy amablemente me hizo ver que me había equivocado de puerta. El primero lucía mejor, pero por 11€ por cabeza el nuestro esta estupendo. Al ver las habitaciones a mis padres les brillan los ojos, les resulta increíble, con desayuno incluido, pero si en españa, eso es lo que te puedes dejar desayunando!
Les dejo elegir cuarto y eligen bien, porque me gusta el mío… tengo un balconcito, y para un paria… un miserable fumador como yo… no tener que pisar calle a golpe de nicotinosis es de agradecer. Es temprano, así que nos tomamos un tiempo para asearnos, prepararnos un cafecito, hacer cuentas y organizarnos un poco. Cuando salimos son las 13:15.
No tengo ni idea de que rumbo tomar. A la izquierda veo algo que puede ser un mercado, y lo es. Lo recorremos de forma vaga, está claro que las horas intensas han pasado. En muchos puestos, la persona de marras, duerme a pierna suelta en un lateral. Aún así un mercado es un mercado y este por ejemplo está a tope de marisco. Mi madre compra longán, que yo confundo con el lichi, pero por fuera es mas pequeño y marron (el lichi es más rojizo) y menos afrutado. Yo compro rambután para que lo pruebe que no lo conoce. Recuerdo que estudiando indonesio, me sorprendí al aprender la palabra «pelo», rambut… de donde viene el nombre de la fruta ya que es como un lichi grande y peludo.
Seguimos caminando hacia la avenida costera. Todo produce una sensación de tristeza. Es temporada baja y hay muchos sitios cerrados y poca gente. Sumando eso al tiempo que hace, caminamos sin tino y percibo decepción en el ambiente. Al igual que en Sapa, he avisado, aquí no venimos a ver poblaciones. Deambulamos por la avenida sin almas ni almas. Es caminar casi que por caminar, pero la otra opción es encerrarte en la habitación. Estamos a punto de dar media vuelta cuando al otro lado vemos una suerte de centro comercial. Yo comento que justo esa calle si llega hasta el frente de la costa, haya lo que haya… pero es que en frente del frente… esta Ha Long Bay y por mal que se vean, los esbeltos islotes están ahí mismo…
Caminamos la larguisima y desangelada calle hasta llegar cerca del mar. Nos sorprende el frente… hay una actividad de locos… decenas de gruas en actividad frenética. Cruzamos otra avenida maritima y luego una playa… vale! Esta es la nueva playa artificial! Estan montando varios escenarios enormes… no llegamos a atinar con el proposito de los mismos.
Nos adentramos en una playa removida por palas mecánicas, que aun descansan sobre la arena… wow… esto están terminando de construirlo, toooodo!!! Meto mis manos en la orilla, y siento el Pacífico otra vez correr entre los dedos… uhmmm… mola… debo ser un sentimental… Les hago ver a mis padres que ese mar es el Pacífico… cosas así me decía mi padre cuando me llevaban a mi de viaje… para realzar la importancia del momento. Mi madre, que va en chanclas se deja bautizar por un nuevo oceano… yo mientras le hago unas fotos… ; )
Paseamos por la playa, y el desconcierto por todo cuanto están montando allí, nos saca de cualquier otro pensamiento. Al abrir Google Maps, y ver que me pinta en el agua, aunos 500 metros de la costa ya lo flipo! Y no! No es un error de GPS… hace 2 años que estuvimos en Cat Ba, la otra parte se Ha Long, y tan solo 3 meses después en fotos satélite pudimos ver que habian hecho algo así. Estan ganando terreno al mar para montar mega-complejos hoteleros y aumentar el numero de camas de la zona ad infinitum…
En el camino de vuelta, junto a la avenida terminamos de confirmar todo, al ver la cartelería publicitaria con los reders de los proyectos planificados para toda aquella zona… impresionante… me remito a las fotos de hoy.
Ya casi de vuelta a la zona de nuestro hotel pasamos por el parque temático que han montado… más y más de lo mismo. Ya de vuelta a nuestra zona nos separamos. Son las 15:30. Mis padres quieren comer, yo prefiero esperar y cenar pronto, y mientras adelantar el relato de este día tan largo. Me busco un sitio tranquilo, me pido una cerveza y me pongo a escribir.
Ahora mismo son casi las 16:30. Buena hora para buscar, a ver si doy con un buen sitio para darle al marisco, que aquí es muy popular. En cuanto encuentre sitio, le daré el toque a mis padres, que ahora descansan en la habitación. Lo dejo aquí por ahora.
Sobre las 18:30 he buscado un sitio recomendado para comer marisco, bueno y a buen precio. Llamo a mis padres. Como he tenido que caminar un buen trecho, les digo que me avisen y mando un Grab a recogerlos, pero al poco me llama mi madre y me dice que como comieron tarde, realmente no tienen cuerpo para mariscada… bueno… ya habrá otra ocasión, en Vietnam se come mucho.
Desando mis pasos y llego hasta la avenida marítima, pero la recorro en sentido contrario al de hoy. Voy hasta el puente que une Bai Chay con Hon Gai. Ya es de noche y está iluminado, y sobre la colina que corona Hon Gai hay una gran noria, que con miles de leds va pintando imágenes, entre otras la bandera vietnamita… que bonita es…
Desando el camino, y no se muy bien que hacer. Recorro el camino al hotel. Ahora hay mas movimiento que a medio día, que todo estaba muerto. Ahora hay mas vidilla pero los restaurantes están a medio gas. He picado algo y ya no me apetece sentarme en plan cenar, asi que opto por volverme al hotel y ponerme al día con las entradas del diario.
Este viaje está siendo un poco mas duro si cabe, el llevar los diarios al día. Al viajar con mis padres, la mayor parte de las gestiones las voy resolviendo yo. Cuando viajo con Sai este trabajo se reparte. Realmente hago lo mismo todos los dias, escribo el relato, selecciono las fotos, y lo monto en el blog (WordPress), pero no lo publico. He empezado a publicarlos 5 días más tarde… cada día publico el de hace 5 días. Esto me permite dejar parte para el día siguiente, sin agobiarme… ya que el que toca publicar hoy ya lo tengo hecho desde hace días.
Mucha gente me ha preguntado si me merece la pena… para mi el diario es el viaje… sin diario no hay viaje. Tengo un problema gordo de memoria, por ejemplo ya no me acuerdo de muchas de los sitios del último viaje. El diario es mi memoria externa. Cuando lo leo empiezo a recordar cosas. En cierto modo recupero parte de mi vida, la parte de mi vida que más feliz y vivo me hace sentir. Por eso lo cuento de forma franca, con penas y glorias, pues el destinatario real soy yo… bueno, alguna miseria dejo fuera, tampoco hay que pasarse… ; )
Y escribiendo el diario me quedé dormido sobre la cama, con las luces encendidas. En algún momento me doy cuenta, apago y me acuesto como Zeus manda…
Buenas noches!