Martes 21 de Abril de 2026
Fansipan
Me despierta una llamada de mi madre. Son las 7:00 ha visto que el día está más o menos despejado, y tal y como habíamos quedado, me llama para avisarme. Yo me levanto y me asomo al balcón… el Fansipan está todo cubierto de nubes… madre, voy a seguir durmiendo hasta las 8… en cuanto esté listo aviso. Sigo durmiendo…



































Poco antes de las 8, me levanto, me asomo al balcón… ha mejorado el día, sigue nublado, pero podríamos tener suerte. Recojo las pocas cosas que tenía aun fuera de la mochila y bajo a desayunar. Undicen que sin problema. Son las 8:45 cuando estoy saliendo hacia el hotel de mis padres. Les llamo para avisarles. Al llegar hablo con la chica de la recepción para que les guarden las mochilas, y nos vamos a por los tickets.
El Fansipan es el pico más alto de la península de Indochina, el 3° del sudeste asiático continental. Aun así son tan sólo 3.143 metros de altitud. Hace 2 años vine con Sai, pero no pudimos disfrutar de las vistas… estaba muy nublado y llovió, tanto que bajamos tiritando. Cuidado, porque es fácil venir con poca ropa y si está nublado puede ser frio… vamos, en invierno se cubre de nieve. En abril perfectamente podría haber estado despejado, pero es el límite con la estación del monzón y no ha habido suerte. El tiempo en Sapa es muy agradable, está soleadito y mayormente despejado, pero las cumbres están nubladas e incluso la visibilidad no es del todo buena por la humedad. Sabíamos que podía ser así…
La subida se descompone en 3 tramos. El primero es un funicular que sube desde el mismo centro de Sapa hasta la estación del teleférico. Esta está rodeada de unos jardines de rosas muy trabajados. Los dejamos para la bajada y seguimos al siguiente tramo que es en teleférico… hacemos una cola laaaarga… nos ha pillado la hora punta.
Por fin nos toca subir. Pese al tiempo, y no estar los arrozales en su momento idóneo, el paisaje impacta desde el minuto uno. Es difícil contenerse sacando fotos… A mis padres les encanta. Esta parte es casi lo mejor de todo. El teleférico salba unos 6 km en horizontal y unos 1400 metros de altitud, y cruza varios valles… es increíble…
Al llegar arriba lo que impacta es la rasca que hace. Las nubes cruzan de una vertiente a la otra a gran velocidad, parece que vas en un avión a través de las nubes. No llueve, por suerte. Mi madre se llega aplantear quedarse allí y no hacer el siguiente tramo, que vuelve a ser en funicular… la convenzo para que siga. Atravesamos una especie de centro comercial lleno de puestos de comida a lo grande… aquí los precios ya son europeos… están por las nubes…
Al volver a salir, hay que hacer un tramo a pie por escaleras de piedra bien construidas, pero por suerte no ha llovido, ya que algo resbalan. Durante este tramo a pie pasamos por varios templos, muy bonitos (como todos) pero que al estar sumergidos en niebla, cobran un aspecto mas solemne y místico.
El último tramo para el funicular tiene cola… larga, lenta y a la intemperie… se agradece cuando por fin entramos. Al llegar arriba nos metemos rápidamente en una cafetería con varias salas amplias con ventanales… y calefacción. Nos pedimos unos cafes e infusión.
A mi madre le da otro ataque de risa. Le viene a la cabeza, como si la oyera, la voz de mi abuela preguntándole, que qué se le había perdido a ella en las nubes… no le bastaba con verlas desde abajo… se ríe con incontinencia suma… no puedo evitar sentirme arrastrado… es contagioso…
Después de entrar en calor, mi madre se queda al calor del refugio y mi padre y yo subimos el último tramo. Pensaba que habia un trechito de al menos 5~10 minutos, pero no, está casi ahí mismo. Entonces caigo en que seguramente yo con Sai no hice en funicular el tramo anterior y lo hicimos a patita…. ya que tengo claro que al llegar a la cumbre ya estaba cansadito… las escaleras y la falta de oxígeno…
La cumbre está totalmente cubierta, y el vendaval pasar por encima, de modo que puedes ver claramente la bruma desgarrándose en girones. No se ve ni un palmo desde las barandillas, pero no perdemos tiempo en hacernos las típicas fotos chorras ondeando la bandera del Vietnam junto a los rotulos que indican: Fansipan 3.143 metros… tan felices como si los hubiéramos andado desde el nivel del mar…
Pasamos por la cafetería a por mi madre y empezamos a descender, ahora a pie y no en funicular. Puedes hacerlo todo en funicular, pero entonces te pierdes el buda gigante y algunos templos. Pese a la rasca la bajada no se nos hace larga, y cuando nos damos cuenta ya estamos montados en el teleférico de vuelta.
Visitamos ahora los jardines de rosas que dejamos antes sin ver. La mamma va encantada… con lo que le gusta a ella cultivar sus florecitas… le sorprende lo bien que se dan allí, y revoloteando va analizando y desentrañando los misterios del jardín.
Cuando finalmente ponemos un pie en Sapa, son las 14:15. No vamos a caminar más y por la hora que es, toca comer. Les comento mi olan a mis padres: yo voy a bajar por donde mi hostal, y en la terraza del restaurante de ayer me voy a sentar un rato a tomarme unas cerves, y luego pedire algo de comer. Ellos se apuntan, pero directamente a comer.
Esta noche cogemos un sleeper bus a las 23:15 que nos dejará en Hanoi sobre las 5:00 de la mañana. Puesto que no dormimos en Sapa, no tenemos alojamiento donde asearnos un poco, o echar una siestita. Yo nunca lo he hecho, pero muchos sitios te permiten hacer un late checkout, pagas un poco más, pero menos que un día completo y así tienes la habitación hasta la noche. Esa era una opción, pero la que ahora tenemos es coger una habitación como la mía que cuesta 12€ y listo.
Cuando terminan mis padres de comer, me comentan que han estado pensando y que les parece bien lo de coger una habitación y así poder descansar un poquito esta tarde. Nos acercamos a mi hostal, pero la chica no habla inglés, no pincha ni corta y no se atreve a hacer la gestión sin hablar con la propietaria. Volvemos al restaurante, yo me pido de comer y mientras miro por Booking. Encuentro uno, que o está encima del restaurante o justo al lado por 9€. Se acercan a preguntar y al poco vuelven contentos con su nueva habitación… como quien dice, hoy tienen 2 hoteles… esto de manejar millones todos los días se les está subiendo a la cabeza… ahora reservan por pares!!!
Se suben a la habitación a descansar, mientras yo me como un cerdo al cardamomo (full of cardamom) y luego con el cafecito me salgo a la terraza a escribir el relato. A la hora bajan descansados y con ganas de pasear. Yo voy a seguir por aquí al menos hasta terminar el relato, luego nos vemos. Ahora mismo son las 18:30 y ya he alcanzado con mi relato el momento presente. Lo dejo por ahora… a ver si doy con ellos.
Sigo el pincho que ha puesto mi madre en WhatsApp, y en nada llego. Se acaban de pedir unas infusiones. Yo no quiero nada. Revisamos mentalmente los dineros y la necesidad de sacar. Yo tengo claro que voy a intentar sacar en un cajero que tengo localizado en Hanoi al llegar, antes de coger la limusina a Ha Long Bay. Concluimos que tal vez debamos sacar todos, ya que aunque ellos tienen euros para cambiar, no es el mejor momento (llegamos sobre las 5:00 de la matina y nos recogen en sus oficinas a las 8:10).
Luego nos damos un paseito. Ellos están sorprendidos, pensaban que Sapa iba a ser un pueblito de montaña. Sapa no es un sitio que valga en si mismo la pena salvo por lo que ofrecen los alrededores, y básicamente es para los que quieren hacer treks y visitar villas más o menos auténticas y los que vienen al Fansipan, para hacerse una idea. Es un pueblo muy grande o una ciudad pequeña. Y el nucleo es claramente turístico, llenos de restaurantes, pubs, y masajes. Así que viendo que el laguito está cerca, nos acercamos para pasear un poco por su ribera.
La verdad es que se agradece un poco de paz y menos neon. No caminamos mucho, ya que vamos midiendo los tiempos para estar a tiempo en el hotel para la recogida. Volvemos junto a mi hotel, ya que la habitación que han pillado esta tarde esta justo al lado y tienen que coger alguna cosas y hacer el checkout. Según terminan se vuelven a su «otro hotel». Yo me quedo por allí, tomando algo relajadamente y a las 21:30 ya estoy donde ellos.
Ahora mismo van a ser las 22:20. Estamos esperando ya por fuera del hotel, no deberían tardar mucho… lo dejo aquí de momento… va a ser una noche larga y a la vez, corta…
Largo viaje, viajeros!