Domingo 3 de Mayo de 2026
An Bang playa
Suenan varios despertadores antes de decidirme a levantar a las 8:50. Me preparo rápido y bajo a desayunar. Pregunto si ha aparecido la llave, me dice que debe estar en la habitación… luego busco mejor. Me pido un plato típico de fideos, carnes y verduritas, ligeramente ensopado, un zumo de maracuyá, y 2 cafecitos… perfecto!




















Al subir busco la llave, de estar estaria caída en el suelo o a la vista, no la veo. Bajo y se lo digo… ella ya está preparándome otra llave. Sobre las 10:15 hablo con mis padres que están relajadamente en la habitación. Nos organizamos para salir. Vamos a coger un Grab y nos vamos a ir a la playa de An Bang, que está cerca, apenas 4 km. Desdé luego no quiero pasar otro día entero en Hoi An, y ya que no nos decidimos por ningún tour, un día de playa, nuestro primer día de playa, puede ser un buen contrapunto a lo que llevamos de viaje.
Esta vez el Grab lo llama mi padre, que hemos configurado su app, para que le pille el tranquillo. Llega muy rápido y en nada, estamos en la playa. El día está despejado y en Hoi An hacia un valor tremendo, pero junto al mar corre el aire y se está estupendo. Toda la costa es playa… no se de cuántos kilómetros hablamos, pero muchos muchos… se pierde sin verle el fin.
Es una playa ancha, pero normal. Bordeando la playa es un continuo de terrazas-restaurante, casi todas con sus peceras con todo tipo de bichos, marisco y peces. Están corridas, una tras otra sin separación física. Frente a los restaurantes empieza la playa, cuyas primeras 3 lineas están ocupadas por grandes sombrillas hechas de hojas de palmera y tumbonas.
No nos complicamos mucho. A 20 metros de donde entramos elegimos unas a nuestro gusto. Nos acoplamos y no tardo en estar metido en el mar. Está bueno, porque no llega al torramiento que puede alcanzar en verano u otoño. Tiene un ligero punto de fresco. Luego van mis padres, su primer baño en el Pacífico… lo disfrutan. Pueden ser las 12:00 aprox.
El día transcurre plácida y relajadamente. Algún bañito y ratitos cortos al sol, que aún ando blanquecino, vecino. Mi madre se dio un paseo por la playa y no se perdió. Yo compré un coco y una cerveza, y tampoco me perdí .El coco pesaba un quintal… flipamos con la cantidad de agua que tenía. Al terminarlo pedí que me lo partieran, y nos dieron también una cuchara. Mi padre se pasó un rato entretenido dándole al coco. Luego cayó una siestita… y más endispués, y sobre la misma base, practicamos las permutaciones con repetición, en alegre aliteración levemente alineada…
Sobre las 15:00 mi madre explora los restaurantes y se decide por uno. Pinta bien. Miramos carta. Hay mucho marisco, pero estamos escaldados de la experiencia de ayer… no pedimos nada grande con patas, ni que esté embadurnado en salsas mil… optamos por unas almejotas al vapor con lemon-grass y toronjil? Langostinos tigre a la brasa. Una ensalada de flor de plátano con marisco. Y un pescado de 2 palmos, de color oscuro y moteado, que a mi madre le recordaba a alguno, pero lo he olvidado. La comida estaba es-pec-ta-cu-lar. No digo más. Terminamos pidiendo 2 mangos, deliciosos, el broche perfecto. Seguimos un poco más disfrutando el ambiente y ya casi a las 16:45, pagamos y nos vamos.
En lo que habíamos ido comiendo, la playa había empezado a llenarse de gente. Mis padres estaban flipando no solo con la cantidad, sino el horario. La cuestión es que aquí es muy común, con el calor que hace, ir a la playa cuando empieza a caer el sol y el calor afloja un poco. Pero hablo de que la playa estaba tirando a vacía y ha terminado habiendo multitud. Casi todo familias. Grandes manteles-sabanas, y sentado cual picnic en la campiña británica.
Al contrario que en Hoi An, donde tanto guiri, tanta boutique y en definitiva tanta belleza de papel maché, llego a saturarme… esta alegre multitud de familias comiendo, niños jugando, me resulta totalmente placentera… hace tiempo que descubrí que sentarme a ver gente feliz y disfrutando, me hace feliz… y el entorno natural ayuda…
Nos vamos, son casi las 17:00. Mi padre vuelve a probar con Grab. Nos liamos un poco porque nos abordan los de Grab, que van a la caida de la hoja, persiguiendo turistas… no se como funciona el tema si en lugar de llamarlo te aborda el… pero tardo cero coma, en ver que el precio casi duplica el de venida… le cojo el teléfono a mi padre y hago yo la operación… le muestro el resultado al tipo, es la mitad de lo que me pedía… pone cara de extrañado, se da media vuelta y circula…
Más tranquilos terminamos la operación y en nada estamos de vuelta al hotel. Casi que nos despedimos. No tengo ni el más mínimo interés en pasear por Hoi An… si acaso ya tarde… cuando esté todo cerrado, y pueda capturar en unas fotos el lamento que llega desde un pasado perdido… En cualquier caso, mañana nos vamos, hay que preparar todo + ducha + recoger ropa + pagar lo que se debe… etc.
Hacemos estas 2 últimas en recepción y subimos. Si alguno hace algo avisa, y si no pues nos vemos en el desayuno. Nos recogen a las 10:30 y nos llevan a la estación de tren de Da Nang, donde tomaremos el tren a Quy Nhon. Ahora mismo son las 20:40, ya tengo casi listo el diario y no creo que tenga mucho que contar sobre hoy… o en eso confío… espero no acabar en otra habitación ajena como ayer…
Lo dejo aqui por tanto, y me centro en dejar la mochila casi lista, y así mañana me levanto con calma y sin madrugones.
Epa! A disfrutar… sólo se vice una vez!