Martes 28 de Abril de 2026
En las entrañas
Me despierto a las 5 con ganas de ir al baño y un dolor de cabeza… ains… la almohada… es de los pocos lujos que me traería si tuviese un sherpa… Voy al baño, cojo una toalla para sustituir la almohada y me vuelvo a la cama. A las 7:50 suena la alarma y me pongo en marcha… bajo a la terraza sobre el río, mis padres salen tan solo unos minutos después.



































Dudo entre la tortilla y el pho… mi madre y yo tortilla (que luego son huevos fritos) y mi padre lo tiene claro… pho! Cuando se lo sirven me arrepiento… mañana… Tengo tiempo de pasar por el baño y bajar a esperar sin prisas a que nos recojan… son en torno a las 9:10 cuando llega un bus pequeño a recogernos. El guía se presenta se llama Long, es de los amables… tiene cara de buen tipo… no puedo con los graciosos…
Estamos solos, pero nos dice que vamos a recoger a más. Vamos haciendo paradas y recogiendo más guiris hasta llenar el bus. Debemos ser unos 20 y pocos. Sobre las 10 ya estamos todos y cogemos rumbo a la Cueva del Paraíso (Hang Thien Duong).
La cueva está a unos 40 kilómetros. Durante la ruta, nuestro guía, Long el Corto (el conductor es Long el Largo), se va marcando su speech. Empieza con los esperado… él es de esta zona, pero se fue a Ho Chi Minh, hizo derecho y estuvo trabajando como abogado… pero se cansó del ritmo de la city y terminó por volver al terruño… luego sigue con el rollo descriptivo de lo que vamos a ver y tal y cual…
Pero no tarda en salir el tema de la guerra de Vietnam, y entonces nos dice que bueno… el estudio una historia, tal vez nosotros otra, que es más complicado de lo que parece, pero que actualmente tiene más o menos claro el asunto… y aquí empieza lo bueno… se marca una clase de historia, sin buenos ni malos, descarnadamente cruda, donde las potencias, tanto occidentales (léase Francia y EEUU), como la cercanas Japón y Camboya y las influyentes URSS y China, jugaron al juego de todo para mi y yo la tengo mas larga…
La historia empieza en tiempos coloniales, vira a cuestiones geopoliticas, los actores entran y salen según estén del bando ganador o perdedor al final de la Segunda Guerra Mundial. Durante la guerra fría, nuevamente forman parte del tablero de juego… estadounidenses, Khemer Rojos de Camboya y finalmente el castigo de China, que apoyaba a los Khemer, y bombardean sin piedad todo el norte sin piedad… si no hubiese estas cuevas tan enormes, no quedaría vivo ni un solo vietnamita…
En los noventa el país donde el nació y se crío Long, nuestro guía, estaba al borde del colapso y totalmente aislado del mundo. Recuerda como en esa época todo el mundo se lanzo a la selva a cazar todo cuanto se moviera para sobrevivir, y como su padre traía bombas de la selva que desguazaban para vender el metar y usaban el explosivo para pescar.
El destino es muy guasón, y entre los pocos paises que reconocieron la reunificacion y establecieron relaciones internacionales estuvieron China y EEUU… asi que no les quedó otra que seguir con su resiliencia, bailando sobre el filo de la navaja, para no disgustar ni a unos ni a otros, a la par que intentaban levantar el país, y salir de la miseria….
…cuando los dioses del Olimpo eligen tu casa para resolver sus desavenencias, solo puedes resguardarte y esperar que todo termine pronto… con suerte, si sobrevives, solo tendrás que volver a levantar tu mundo desde cero…
Nos dice que todo cuanto vemos, toda la prosperidad que nos rodea, la han forjado en tan solo en los años que llevamos de siglo… ellos, y él como budista, solo desean crecer, ser felices, tener paz, hacer dinero y incluso el amor… pero nunca, nunca más la guerra…
Esto es un tan solo un resumen. Se expresaba sin pasión ni rencor, con emoción sí… pero sosegada… la de alguien que es feliz por saber de donde vienen, a donde han llegado y adónde no quieren volver nunca más… me emociono tanto, que salgo cuajado del bus… no puedo hablar durante un rato, en un intento de contener un pujante torrente de lagrimas…
Bueno, hemos llega a la cueva del Paraíso. Esta la cueva seca más larga de Asia: 31 km bajo el karst del parque nacional de Phong Nha-Ke Bang, declarado Patrimonio de la Humanidad en 2003. La cueva la descubrió un lugareño dos años después, el mismo que encontraría más tarde Son Doong, la mayor cueva del mundo. Solo se visita el primer kilómetro, sobre pasarela de madera. Para hacerse una idea, de media tiene 72 metros de alto y 150 de ancho!
Me ahorro, superlativos, que son muy cansinos. Pero eso es lo único que fui pronunciando y oyendo a mi alrededor durante casi una hora… increíble…
Al salir nos lleva hasta un pequeño centro ceremonial y nos cuenta que el budismo no es una religión (puedes ser protestante y budista, igual que puedes ser católico y ciclista), aunque ellos creen en otra vida y la reencarnación, pero principalmente es un modo de entender y vivir la vida. Aquí dan gran valor a sus antepasados padres y abuelos. Estos han cruzado y permaneceran vivos mientras se les recuerde. Es por ello que el cumpleaños es casi irrelevante, ellos celebran la muerte de sus seres queridos, recordándolos mediante ceremonias y ofrendas.
Sus tradiciones son milenarias, y si en China hace 3000 años los emperadores se enterraban con su ejército, sirvientes y esposas vivas, esos transmutó a un simbolismo en el que el ejército era de terracota, y todo lo demás simbólico, como el dinero en papel. En Vietnam, esas tradiciones se consolidaron, de manera que es habitual quemar dinero de papel, casas de papel, portatiles y iPhone de papel… nos dice que no están destruyendo, el acto de quemar es una suerte de servicio de mensajería entre el aquí y el allá.
Los tributos se ofrecen en números impares, pues esos corresponden al mundo de los vivos… 3 velas, 5 naranjas, 7 paquetes de tabaco, 9 latas de cerveza… los numeros pares son para el otro mundo… Nos enseña como hacer la plegaria con una bara de incienso… con ella pedimos nuestro deseo y después de 3 genuflexiones, la enterramos en una amplia vasija llena de arena… inspirado por mi guía, deseo algo bello para esta humanidad medio enferma y desquiciada, pero a la vez tan necesitada de luz y amor… es posible… depende de todos, de cada uno…
Retornamos. Bajamos las escaleras que hemos subido para llegar a la cueva, hasta llegar a unos carricoches que nos llevan hasta la salida, donde un bus nos traslada hasta el restaurante donde comemos. Son las 13:00. Nos distribuyen en mesas de a 6 y nos traen un bandejón inmenso, con muchas cosa variadas de donde todos nos servimos en cuencos. Los guiris (léase, todos los guiris menos nosotros), tan solo picotean. La familia Reyes es buena de boca y come de todo. Tenemos las tres carnes braseadas, tofu en salsa, tortilla, verduras al vapor, sticky rice de tres colores, noodles, caldo, y una especie de mojo de cilantro…. no se los demás, nosotros comemos bien.
A poco de terminar volvemos al pueblo, en un trayecto de más de 20 minutos, por unos parajes a los que Ninh Binh no le hace sombra… Phong Nha, es todo un hallazgo… la zona es suuuuuper bonita y esta menos explotada, así que es un gustazo… por otra parte, el río que transcurre a sus márgenes es un plus en todos los sentidos. Al llegar nos tomamos un café con leche helado que nos revive, y poco después embarcamos.
Vuelvo a repetirles a mis padres lo que he descubierto después de tantos viajes… cada vez que pongo un pie en una barca mi nivel de felicidad toca tope… por sus caras, veo que ellos experimentan algo similar… las vistas…bfff… El recorrido por el río no es corto, por lo menos 20 minutos, lo cual nos permite disfrutar plenamente del momento. Finalmente tomamos un recodo que se dirige claramente contra unos paredones inmensos… por ahí debajo debe estar la abertura por la que accederemos, a la cueva Phong Nha, trayecto que se hace totalmente en barca.
La cueva Phong Nha es la cueva que da nombre al parque entero. Su nombre significa»viento y dientes», en relación a las estalagmitas que en su día había en la entrada. Es una cueva fluvial… 7,7 km de galería atravesados por un río subterráneo, del que solo se recorren los primeros 1.500 m en barca. A partir de ahi, nos dice el guía, se pueden hacer otros 4 km en kayak.
Lo más interesante son las capas de historia que atesora su interio… los Cham la usaron como espacio de culto hace más de mil años (aún se conservan altares e inscripciones del siglo IX), y durante la guerra contra los EEUU sirvió de hospital, almacén de munición y refugio, lo que provocó que toda la zona fuera profusamente bombardeada… sus cicatrices se pueden ver todavía en la roca…
Nuevamente me refreno, y evito poner en palabras y describir algo que solo sería un torrente de superlativos… por desgracia ni siquiera las fotos podrán retratar tanta belleza… hablo de un canal de techos generalmente inmensos por los que discurrimos placidamente en nuestra barca, conducida por 2 remeras, una en popa y otra en proa, y que aunque el canal, el río subterráneo, es muy ancho, en ciertos momentos deben de maniobrar con habilidad, ya que las barcas van en ambos sentidos. Resumen: yo lo flipo en colores!
Cuando salimos de allí vamos los 3 con la boca abierta, reviviendo pasajes. El último tramo interior, te dejan en tierra y haces la última parte hasta la salida caminando. Nos dirigimos a nuestra barca, la 185, y al poco vamos río a abajo. Ha empezado la hora de oro y el paisaje gana puntos, principalmente porque el día está despejado y hay una bonita luz solar…
Me siento feliz viendo a mis padres tan contentos… Este es un viaje donde conciliar la exigencia de viajar al estilo mochilero, sin una programación y reservas estrictas, con un mínimo de confort para unos padres, que por muy buena forma en la que estén, no dejan de tener sus años, ha sido algo que me ha preocupado mucho desde el principio.
Hablamos sobre el viaje, y ahora me entienden cuando les digo que estos viajes no se pueden hacer cortos. Justo hoy hacemos 2 semanas, y en estas 2 semanas ellos han cambiado, igual que cambio yo. la primera semana te la pasas en estado de shock, tratando de entender, y con la guardia alta, con todas las reservas e ideas preconcebidas con las que has llenado tu mochila. En la segunda empiezas a aterrizar de verdad en la realidad del país…. descartas temores infundados, trabajas estrategias cotidianas, te haces a las dinámicas, al dinero, algunas palabras, y la esencia cultural…
Ayer decía que para mi el viaje empezaba ayer, por ser el primer sitio nuevo en Vietnam de este viaje… pero acabo de ser consciente (mientras escribo esto), que también ha empezado el verdadero viaje para mis padres. Hasta ahora todo ha sido una suerte de peaje emocional, a partir de ahora, están en situación de vivir con mas plenitud del viaje… es como aprender a conducir… ya no están mirando los pedales, ni el freno de mano… han bajado la ventanilla y van mirando el paisaje…
Nos bajamos en el embarcadero y volvemos a pie desde el centro de Phong Nha hasta nuestro homestay. Son casi 30 minutos. Vamos por los margenes de la carretera que sigue el margen del río, disfrutando del paisaje, con el sol apunto de ocultarse tras las colinas que lo constriñen. El día está hecho, simplemente disfrutamos, como se disfruta de la estela que deja en el paladar un buen chocolate, desleído contra el cielo de Vietnam.
Al llegar a nuestro homestay, nos apalancamos en la terraza sobre el río. Pedimos 3 cervezas y las gozamos. Charlamos un rato, hasta que empiece a caer la noche. Son en torno a las 18:30. Yo intuyo que tengo mucho que escribir, así que me retiro a otra mesa y me pongo a ellos mientras mis padres piden algo de cenar. Después del almuerzo, hoy creo que me bastará con picar algo mas tarde.
Ahora mismo son las 22:00 pasadas. Doy por zanjado el relato, aunque seguramente falte un buen rato antes de que finalmente me meta en la cama. Mañana nos vamos (penita me da irme de aquí), así que toca preparar la mochila y tenerlo todo listo esta noche para mañana levantarme poco antes de las 8:00 a desayunar. A las 9 nos recogeran y nos llevaran hasta el bus que nos lleva a otra ciudad imperial: Hue
Desde la tierra del arroz y emergentes colinas, les mando un trocito de luz del sol de naciente…
Buenas noches!