Viernes 6 de Octubre – 27,7 km
Pulpo!?
Ayer después de cenar me fui a la habitación que el hospitalero me ofreció, ya que nadie más vino. A las 22:30 apagué la luz. A las 8:30 me despertó mi padre, y cual rejuvenecido dios del Olimpo, desperté en el primer día de mi nueva vida.
El hospitalero nos había dicho el día anterior -Mañana se gobiernan solos, por aquí la leche, por allí el café… -. Y así fue, un rollito tipo self-service. Desayuné una suerte de café, que según lo probaras por un lado u otro de la taza, sabía a café o a chocolate. Tostadas lolailo lailo, margarina y mermelada porrom pompero.









